lunes, mayo 14, 2007

Mortal Zombie


Return of the Living Dead 3
Dir. Brian Yuzna
EEUU 1993


Cuando Julie muere en un accidente de moto su novio logra resucitarla gracias a un gas usado en una base militar, donde trabaja su padre, y donde experimentan reviviendo cadáveres para usarlos como armas. Ambos huyen tras salir de la base, pero la mente de Julie irá poco a poco sucumbiendo a los efectos del gas sobre su cuerpo y sus instintos. Estos se hacen cada vez más fuertes. Julie intenta luchar contra ellos para no convertirse en una bestia.


* Recomiendo esta película porque tiene en mi opinión un componente dramático que logra imponerse en mitad de un torbellino de tópicos del género. La casquería suele ser siempre refrescante, la violencia de agradecer; al final acaban siendo siempre bienvenidas. Pero esta película no se caracteriza en ese aspecto o en el plano gore por ser más o menos generosa que tantas otras, y de hecho, es bastante contenida al respecto. Su vena sangrienta poco impacto causará a los verdaderos aficionados a este tipo de cine. Es su dimensión dramática la que la hace diferente. Salvando las distancias, me ha trae a la mente películas como “Trouble Every Day” de Claire Denis, o “Ginger Snaps”; aunque sea un poco.
El tema del romance queda bastante desaliñado porque creo que el personaje de él no tiene la fuerza que si tiene el de ella. Aunque haya que reconocer que, ya en la recta final, tanto el personaje de él, como la relación, cobran mayor dimensión. Sin pasar a los anales del cine, la figura de Julie llega a ser impactante. La impronta que deja sufre altibajos durante toda la película, que va desviando de continuo su atención hacia otros pormenores de la historia, pero cuando se alza ella protagonista y se pone en faena lo hace a base de bien, eclipsando a todos los personajes y toda la trama.

* En el cine de terror, y más en el subgénero “zombie”, es difícil elaborar un personaje con un registro trágico que irradie realmente fatalidad y dolor. Pese al intento de no incluir intencionadamente elementos cómicos en este tipo de películas es difícil mantener un tono dramático o de una mínima intensidad emocional, cuando tienes un puñado de actores convencidos de que para imitar a un zombie todo es andar rígido y hacer como que estás al borde del coma etílico. La forma de desenvolver el personaje de Julie no cae en saco roto, no nos ciega ante las debilidades del film, pero tiene el suficiente impacto como para que las pasemos por alto, y el suficiente ímpetu como para dotar de alma a la película.
Otra cinta del género que esta me trae a la cabeza por sus tintes dramáticos es "El Día de los Muertos", aunque esta última la veo más equilibrada y elaborada, y su tono desoladoramente gris lo impregna todo, mientras que en "Mortal Zombie" es el personaje femenino el que carga con todo el componente trágico.
Pocas veces el cine de horror se detiene en las sensaciones y conmociones de los protagonistas, sus criaturas, y aquí si que tenemos algo de esto. El miedo de Julie, no a la muerte, no a hacer daño a su pareja, sino al cambio, a convertirse en una de esas cosas. Miedo a ser consciente del cambio una vez este se produzca, y que quede un resquicio de lo que se era antes, pues si nada conserva la transformación, esta siempre será muerte. La muerte no es más que uno de tantos cambios, solo que con un nombre desafortunado. A Julie le inducen la esperanza de que quizá haya una solución, y es brutal ver como se lanza por sus propios medios a intentar frenar el proceso, infligiéndose daño para no sentir hambre. Agarrarse al dolor para no evolucionar. Increíble su automutilación, convirtiéndose en una de las furias como intento desesperado de no acabar siendo algo peor; para protegerse y protegerle a él, de los demás, y de ella misma. Me viene a la cabeza una frase de la película “Sitcom” de Ozon, algo así como: “Si no puedo matarme, al menos déjame que sufra”.

7 comentarios:

troncha dijo...

Me sorprende el punto de vista que le das a la película, seguro que la mayoria no hubieramos sacado todas estas conclusiones, y hubieramos comentado que es una más de las típicas del genero...

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Ya serán menos conclusiones troncha. Yo no soy la persona más indicada para sacarle el lado bueno a nada, pero no se porque a esta película siempre le he visto cierto puntillo diferente. Serán cosas mías, la peli me da el más mínimo apunte y yo me monto solito todo el circo. De todos modos, algo tendrá, algo tendrá, no puede exprimirse una piedra.

Saludos.

troncha dijo...

Pero insisto yo no sería capaz de escribir ese "circo" (muy agradable) al que haces alusión...

Hellhammercito dijo...

Me encanta ésta película por la actriz, que aunque al principio, con las pintas que tiene de macarra de telefilm trasnochado, te esperas una actuación al uso, es decir, mala, va creciéndose en el transcurso del film y nos embriaga y, por qué no decirlo, nos pone.

Si no fuera por ella ésta película no se la tragaba ni Cristo.

¡¡Saludos y enhorabuena por el blog!!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Hellhammeercito, saludos y gracias por la visita. Pues lo que yo decía, que es el personaje de ella el que lleva la película a buen puerto, o a puerto al menos.
Para ser sincero, he de decir que la primera vez que vi esta película por televisión solo vi unos 15 minutos. Me pareció otra patochada ridícula más. Cuando le di una segunda oportunidad, y dejé a la chavala entrar en materia, ya se puso mejor la cosa.

Iveldie dijo...

Totalmente de acuerdo con tu punto de vista, esta es una de mis películas de zombis preferidas, nunca he podido entender las malas críticas que cosecho en su día, me encanta ese tono melodramático que respira el filme, aunque no por ello carece de impresionantes efectos gore. Es una película que tenía pensado analizar en mi blog algún día, aunque tengo tentas en lista de espera que la dejaré para dentro de unos meses...

Saludos!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Buenas Iveldie. No se el efecto que la película tendría en su estreno, pero algún premio se que recibió (aunque esto no quiera decir mucho), y a día de hoy tampoco he oído a demasiada gente hablar muy mal de ella.