sábado, mayo 26, 2007

Les Amants Reguliers


Dir. Philippe Garrel
Francia 2005



* No se que pulso oculto esconderán las imágenes de “Les Amants Reguliers”, pero me vi sus 3 horas sin pestañear, repetí al día siguiente, y no descarto volver a verla en cualquier momento. Llevo días que sin poder quitarme esta película de la cabeza, y recomendándosela a toda persona que me cruzo, porque no entiendo que tendrá, o que tendré, que tanto me ha impactado.


* Retrato del ímpetu de una juventud que se abandona a todo. Esa impetuosidad se vive en cada secuencia y fotograma pese al ritmo aparentemente pausado del film. El ardor juvenil se aprecia en cada mirada, gesto o palabra, y parece contagiar con su impulso una narración que se desarrolla con cierta brusquedad, donde la linealidad temporal se rompe continuamente, y donde solo podemos dejarnos llevar para no acabar descolocados. La película es tan hechizante que del hosco brío con que se acomete su desarrollo no se da uno ni cuenta. También puede dar la sensación de estar fracturada en su mensaje, contenido,… A muchos chocará que el marco inicial de las revueltas parisinas del 68 vaya diluyéndose poco a poco para dar paso a otros asuntos, tras unas secuencias realmente impresionantes de la lucha nocturna en las calles. La película deja de lado las barricadas porque así lo han hecho sus personajes. Hay que buscar las ideas del film fuera de esas barricadas. Yo veo un asunto primordial en toda la película que es el de una juventud arrebatada, con un potencial inmenso para todo, pero que siempre acaba cayendo víctima de su propio impulso; ardiendo en los fuegos que provoca, y que con suerte harán recordar lo que iluminan. Una juventud que se lanza igual a la revolución, que al amor, al arte, o a las drogas. Juventud en apariencia falta de sentido de la mesura, de una visión nítida, siempre empañada por su apasionamiento sin reservas, pero dotada de una lucidez que destella iluminando tanto verdades como utopías. Que se lanza a todo henchida de esperanzas, de ilusiones, y de una fuerza prodigiosa que siempre acaba dispersa o descontrolada. Juventud que nunca acaba lo que empieza.

* De las intenciones de Garrel nada se, pero veo en la juventud que retrata un modelo sobre el que reflexionar. Se perfilan sus debilidades y fortalezas; se les critica y ensalza, pero creo que esto último acaba brillando más. En esta película no hay sentimiento nostálgico ninguno sobre una época o una juventud “mejor que la actual”. Jóvenes como los que retrata la película abundan hoy día, aunque quizá hoy sea más complicado distinguir al enemigo y dirigir las energías y esfuerzos hacía un objetivo. Quizá la confusión de la juventud actualmente sea mayor, al menos de la que tiene ciertas inquietudes, y quizá la película, si no nostálgica, si eche en falta ese voluntad en todo joven.

* Su sombrío blanco y negro, en mi opinión hasta lóbrego a veces, supone una triste y desesperanzadora mirada sobre esas “esperanzas fusiladas”, que podemos contextualizar más o menos en la película, viéndolas referidas al chasco del 68, a como esa apasionada juventud reculó, o verlas referidas al desperdicio que suponían y suponen tantas energías juveniles perdidas dirigidas a pretender utopías, ahora y siempre. La cámara se entristece al ver una juventud, única portadora de una energía creadora y regenerativa, revulsiva, que pese a su lucidez, está falta de moderación y raciocinio para plasmar proyectos. Que siempre choca con el ánimo de un sistema hostil perpetrado por quienes abandonaron su búsqueda tiempo atrás, o ni siquiera buscaron nunca nada.

* Como he dicho antes, la película, que será “lenta” para la mayoría, está cargada de toda la ardiente energía de sus protagonistas, y la visión que tienen de su entorno y de quienes les rodean está plasmada a la perfección sin necesidad de interminables diálogos. Sus espacios están repletos de ideas, sentimientos, emociones,…

* Me ha encantado todo su inicio, esas secuencias de enfrentamiento urbano, las barricadas floreciendo en la noche, el fuego,… con toda su modestia y falta de espectacularidad las imágenes son impresionantes, y su tenebrismo le da unos tintes casi épicos.
Aparte de la pareja protagonista, la película nos acerca también a otros muchos de esos jóvenes, lanzando miradas ocasionales sobre todos ellos, casi al azar, pero logrando un perfecto perfil de todos. Hasta el menos favorecido por el objetivo acaba dotado de personalidad.

* Una película sobre la eterna lucha, la eterna búsqueda de la juventud. Búsqueda que la mayoría de las veces no da frutos, y que se abandona sin haber ganado nada, solo cierta madurez responsable, o sea, nada; pero eso si, habiendo perdido toda fuerza, brío y brillo.
No se que más aventurar sobre una película que ya está entre mis favoritas absolutas. Solo me queda vérmela de nuevo.

6 comentarios:

troncha dijo...

Muy buena reseña Irian, entiendo que te sientas totaltmente atraido hacia esta obra... De momento a mi ya me la has recomendado...Anotada queda...

Daniel Quinn dijo...

Y tan auténtica que duele... Me encantan las cuatro películas que he visto de Garrel, pero ésta me parece su obra total, aquella que cualquiera llevaría consigo a dormir el sueño de los justos... ¿Para cuándo otra peli de Garrel?
Un saludo!

Iveldie dijo...

Me han entrado unas ganas locas de verla, espero no sentirme defraudado, no me molesta el cine pausado, lo prefiero al que "teoricamente" es mas agil y entretenido. Me pongo a buscarla y ya te digo cosas

Saludos!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Troncha: Creo que esta película, en breve (creo que se edita aquí el DVD en junio o julio), será uno de esos clasicazos europeos de visionado obligado. Si no la has visto, ya tardas.

Daniel quinn: Pues yo solo me he visto esta, y es tal el impacto que me ha causado que aunque no me gusten tanto las demás, a este tío no lo bajo ya de un pedestal. A ver si me pongo con “Inocencia Salvaje”. Lo de la autenticidad, muy de acuerdo. Me vienen a la cabeza pasajes como esas secuencias en que ya declina los disturbios y los jóvenes solo esperan a ver que pasa, como por desidia. Garrel filma la vida tal cual.

Iveldie: Bueno, el cine pausado o menos dinámico a veces es solo así en lo referente a la acción, pero ya digo, para mi, todo el ímpetu y el ardor de esa juventud está condensado y llena las 3 horas de esta película. Hay en su acción suspensa una agitación bestial, aunque sea la interior de los personajes. Si te defrauda no me guardes rencor jaja.

¡Saludos!

Andrés dijo...

Irian acavo de ver esta pelicula hace unos 10 minutos atras, y una ves que termine de verla senti unas ganas tremendas de comentarselas a todo el mundo y decirles que la vieran, realmente me cautivo la sutileza con que avanza este film.
Cada día me enamoro mas del cine frances, dejo mi mail andresepu@gmail.com para quien quiera recomendarme o intercambiar comentarios sobre el septimo vicio

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Gracias por la visita Andrés. Me alegro de que te haya gustado esta película. Hay pelis que si uno no las recomienda revienta. El resto de las que he visto de Garrel son igual de recomendables.

Salud.