miércoles, abril 11, 2007

Picnic en Hanging Rock

Picnic at Hanging Rock
Dir. Peter Weir
Australia 1975

Narra la impotencia y el drama desatado en una pequeña localidad australiana y en un instituto femenino por la desaparición, durante una excursión, de un grupo de jóvenes y una profesora.



* La bruma que vemos disiparse en las primeras imágenes para darnos entrada en el film de Weir, se cierra a nuestras espaldas, rodeándonos, e introduciéndonos de lleno, desde un principio, en la que para mi es, por antonomasia, la película cumbre del llamado cine de misterio.
He atravesado esa brumosa cortina una o otra vez, para acabar siempre presa de las mismas sensaciones, del mismo extravío, del mismo conjuro, y porque no, de la misma frustración e impotencia. Un sofisticado universo de irrealidad que destila arcanos e incógnitas a través del más mínimo de sus elementos. “Picnic en Hanging Rock” es pasear por un hechizante bosque, con nuestra mente bullendo y proyectándose para abrazarlo todo, fantaseando sin meta alguna, desatada y descarriada.

* He mencionado arriba que esta película es por lo general encuadrada dentro del género de misterio; también lo es en el fantástico, el policiaco, el drama, el horror. Tiene elementos de todos ellos y más, y dentro de todos ellos supone un aporte de originalidad que la aparta de los derroteros habituales de cada uno. Yo prefiero verla como un drama de misterio, o si me aprietan, como un drama de horror (que no terror). Misterio por la inquietud subyugante que me atenaza desde el primer momento, y la atmósfera creada, donde sin pasar nada, sin que se recurra a treta alguna, lo más inverosímil crees que puede ocurrir, y quizá por ello se la enmarque también dentro del género fantástico, pese a la casi total ausencia de elementos fantásticos explícitos. Y me gusta verla como un drama, y también he dicho horror, porque uno de los puntales de esta película es como el hecho central que nos presenta, la desaparición de las chicas, viene a afectar y vapulear el micromundo en que nos hemos visto involucrados, avivando las ascuas de tensiones latentes, existentes tiempo ha.

* No es película recomendable para quien piense que algo deben contarte para que algo pase, para aquellos que ignoran que hay narraciones que incitan el que algo ocurra en tu cabeza, lo que tiene más valor. Y aquellos que sean dados a “darle al coco”, pero sean altamente sensibles a la frustración, quizá deberían tomarse una tila antes de plantarse ante esta cinta. Porque, aunque para algunos la película puede ser realmente soporífera, quien conecte con ella tendrá la sensación de soñar y despertar de un sueño. “Todo lo que vemos y lo que parecemos no es más que un sueño dentro de un sueño”; con esta cita de Poe, lanzada nada más empezar la película, nos ponen sobre aviso de lo que se avecina. La inclusión de dicha cita me remite a otras similares en otros films (“Alice” de Svankmajer, “Black Moon” de Malle, o “La Bella y la Bestia” de Cocteau) donde se solicita del espectador cierta predisposición a dejarse llevar, cierta relajación o suspensión de algunas inclinaciones prospectivas, para poder gozar de la película, para disfrutar del tono onírico del que se ha intentado dotarla.
Creo que “Picnic en Hanging Rock” es una de las muestras mas totales del logro de esa indefinición e irrealidad, de la consecución del ambiente etéreo que logra la tregua con nuestra vigilancia y alerta. Acaba la película y salimos de un sueño, le damos vueltas y más vueltas a lo soñado, y feliz aquel que de dicho sueño algo extraiga, aunque sea cualquier cosa con la que apaciguarse y quedarse tranquilo.

* Aspectos como la música y el sonido, y parte de la fotografía, parecen tener la labor específica de generar ciertas sensaciones que hagan aflorar nuestra vena pseudomística y romántica. En ese ambiente propicio, imágenes, alusiones, diálogos, comienzan a excitar nuestra imaginación, empujándola a desentrañar el misterio, no solo del asunto “capital” que se supone nos ocupa, sino también el de muchos de los personajes, que son enigmas en si mismos, tan intrincados, que uno acaba con la atención escindida intentando arrojar luz sobre más misterios de los que es capaz de abarcar. Pero el ejercicio es tan gratificante y sugerente, ejercicio intelectual volcado sobre una película cuya belleza plástica es ya de por si exquisita y un reclamo, que quizá de igual el hecho de que puede que Weir solo esté jugando con nosotros, que nos esté dando un magnífico paseo por sus intuiciones y creatividad, para dejarnos al fin en casa, con la mente revuelta y las manos vacías (si habéis visto “La Posesión” de Zulawski os hacéis una idea de la sensación).

* Para ser una película de misterio Weir recurre a una puesta en escena luminosa y naturalista alejada del tenebrismo típico del género, y pese a ello, logra ciertos pasajes que se podrían vincular con el gótico emocional y lúgubre más conseguido. Las últimas escenas con la directora o la figura de Sara son escalofriantes e impactantes a más no poder.
El penetrar los muchos personajes y relaciones de la historia será otra de las venturosas actividades lúdicas a las que puede uno lanzarse durante la película.
El drama latente sobre el que cae salvaje la desgracia que se abate sobre el colegio es un aspecto que suele quedar eclipsado por otras dimensiones del film, pero para mi es uno de los aspectos clave, digno de mención en esta hipnótica propuesta.

* Hay que señalar que tanto la película como el libro en que se basa se promocionaron como basados en hechos reales. La película es tan deslumbrante y hermética, hechizante, que pese a la total falta de datos que corroboren el supuesto verídico hecho, la historia ha acabado en el acervo popular del país, convertida en mito moderno.
De la película se han hecho también lecturas en claves simbólicas, sexuales, o antropológicas.
De mis películas favoritas.

10 comentarios:

Twister dijo...

Supongo que para mi no será esta película, pues tendría que luchar para no dormirme, en fin va a la mula y veremos que pasa

IRIAN-HALLSTATT dijo...

¿Y por qué presupones que te dormirías twister? Todo es probar.

Patri dijo...

Nunca había oido hablar de esta peli, las imágenes me han gustado mucho, no se, me transmiten algo especial... la buscaré.

IRIAN-HALLSTATT dijo...

patri, si te gusta ya me comentarás.

Twister dijo...

Pues la verdad creo que no lo sé, igual porqué estoy sobrecargado de cine ultimamente y me apetece algo de cine sin-sentido. Saludos

Cineahora dijo...

Un título que tengo pendiente a revisar porque la vi hace mucho tiempo, y por circunstancias especiales, sólo a trocitos. ¡Y con lo que me gusta Peter Weir!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Buenas cineahora. Para mi es una de esas películas que siempre tengo a mano y que revisiono cada vez que me encuentro en cierto estado de ánimo, o sea, de cierto bajón. Confesiones aparte, me he atrevido a escribir, muy someramente, sobre lo que para mi supone, tras haberla visto ya muchas veces; antes no me atrevía.

Saludos.

Anónimo dijo...

hermosa,fascinante,misteriosa,unica,hipnotizadora,solo por poner unos adjetivos,me cautivo,si tuviera que elegir tres peliculas,hanging rock seria la primera,soberbia

Anónimo dijo...

Solo un pequeño comentario sobre lo ocurrido.

La investigación determino que en los periodicos de la epoca no hay ni rastro de la desaparición, el dia de san valentin de ese año no fue domingo y la escuela a la que parece hacer alusión fue fundada DESPUES de los supuestos sucesos.

Todo parece indicar que nos encotramos ante una de las mas antiguas leyendas urbanas que se conocen, si bien no se ha podido determinar el suceso real que motivo su nacimiento.

Un saludo a tod@s

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Buenas. Gracias por tu aportación.

Parece que el atractivo magnetismo de la película y quizá del libro potenciaron la leyenda.