viernes, junio 22, 2007

La Balada del Soldado


Ballada o Soldate
Dir. Grigori Chukhrai
URSS 1959

Alyosha recibe un permiso especial para abandonar el frente y visitar a su madre. En el camino irá encontrándose con diferentes personas y circunstancias que le irán obstaculizando el viaje, dando cuenta del sinsentido de la guerra en que su pueblo se ha embarcado.


Me esperaba un sobrio y contenido drama bélico, denso e incluso quizá árido. Nada de eso. La película es ligerísima, en el sentido de que se ve del tirón. Muy divertida, a la vez emotiva, y con cantidad de escenas de las que se recuerdan. Tampoco hay exaltación de la guerra, del papel ruso, o de régimen alguno, como pudiera uno esperar en principio. No es que la película tenga un mensaje antibelicista explícito, pero si que nos muestra de forma “afable” algunos de los estragos de la guerra, más que en el campo de batalla, entre la población.
El periplo del protagonista le lleva a encontrarse con diferentes personas, cada una de las cuales se ha visto en algún modo afectada por la contienda. Por un lado se nos retrata el desamparo en que caen muchos, y por otro lado, y creo que lo crucial, nos muestra como en situaciones extremas, críticas, o muy difíciles y comprometidas, como una guerra, la gente cambia, enseñándonos su verdadero rostro, sacando lo mejor y peor de cada uno, y demostrando nuestra verdadera valía. Hace aflorar nuestros instintos, como nuestros verdaderos valores y sentimientos.
Los soldados no temen a los obuses ni a los alemanes, pero sienten una angustia atroz ante lo que pueda estar pasando en casa, a lo que pueda ocurrirles a sus seres queridos, y todas sus preocupaciones se centran en ellos.
Pese al tono generalmente amable del film, que no apunta a las claras una crítica contra la guerra, si que presenta esta como algo que tan solo consigue desestabilizar y separar a las personas, algo totalmente inútil y vano. Acabamos con la sensación de que todas esas personas que se cruzan de forma furtiva con Alyosha, cualquiera de las que atestan las estaciones en que se detiene, o que se cruzan con él por los caminos que transita intentando llegar a casa, todas, están tocadas por la guerra. Todos tienen algo que temer o por lo que sentir angustia, y el dolor y la congoja de todos acaba siendo uno y común entre los millones de víctimas de la contienda. Algunos como Alyosha sacan lo mejor de si e intentan paliar la suerte de los demás en la medida de lo posible, otros sufren en silencio y en el anonimato, y otros se esfuerzan por sacar tajada de forma rastrera o se regodean en su vileza, justificándose en las circunstancias.
Escenas como la de la oficina de telégrafos, o aquella en que Alyosha desde el tren rememora los momentos vividos con Shura, imaginando lo que esta sentirá y pensará, y lo que él debiera haber dicho o hecho, son espléndidas.
En resumen, recomiendo aparcar prejuicios y ver esta maravilla.

1 comentario:

troncha dijo...

Veo que el estilo y la tematica de Chukrai se repiten, esta no la he visto, intentaré hacerlo, en mi caso la que si que visioné y por lo que me cuentas se asemeja mucho a esta es "Sorok pervyy" (El cuarenta y uno) que trata de una francotiradora rusa que custoria a un soldado zarista, y acaban perdidos en una isla, si quieres leer algo parate por aqui: http://mitiquisimo.blogspot.com/2007/05/sorok-pervyy-el-cuarenta-y-uno-de.html

Muy buena reseña como nos tienes acostumbrados.