viernes, noviembre 10, 2006

I Lunghi Capelli della Morte







Dir. Antonio Margheriti
Italia 1964




Kurt Humboldt, un noble del siglo XV, para encubrir su perfidia y culpa en el asesinato de su tío, el rey, acusa a la mujer de este de ser su asesina, además de bruja. Cuando la hija mayor de esta acude al conde Humboldt, padre de Kurt, en busca de ayuda, acusándose ella misma para salvar la vida de su madre, el conde abusa de ella aprovechando la situación. Ambas mujeres morirán a manos de sendos Humboldt, pero lo harán maldiciendo su estirpe y a toda la población. Pero la hija pequeña de la supuesta bruja permanecerá acogida en el castillo, casándose años más tarde con Kurt Humboldt. Poco antes de la boda la maldición lanzada años atrás comienza a abatirse sobre los Humboldt y sobre la ciudad.





* Aunque eran varias las razones por las que me atraía esta película, ha pasado mucho tiempo hasta que me he decidido a verla. Estaba a la espera de hacerme con una versión doblada, o con los subtítulos; pero nada. Finalmente la he visto en versión original, y el poco italiano que se me ha bastado.
Como he dicho antes, la película tenía a priori varios puntos a su favor: su director es Antonio Margheriti, responsable de “Danza Macabra”, la cual me había gustado bastante; la siempre enigmática Bárbara Steele; la supuesta fuente de inspiración de esta película en “La Máscara del Demonio” de Mario Bava, estrenada cinco años antes, y protagonizada también por Steele; y el hecho de que en general no me hayan defraudado las muestras de viejo terror italiano que he visto.

* En primer lugar he de decir que “I Lunghi Capelli della Morte” me ha gustado más que “Danza Macabra”. Respecto a la película de Bava, ha pasado el suficiente tiempo desde que la vi como para no atreverme a hacer comparaciones, aunque si me arriesgaría a decir (aunque algunos me lapiden por ello) que la película que nos ocupa me ha causado más impresión que “La Máscara del Demonio”; todo sería volver a ver esta última.

* De Bárbara Steele he obtenido lo que esperaba y deseaba: un buen papel de mujer-espíritu fatal, misteriosa y sugerente, con esos ojazos que los dioses le han dado y que te dejan petrificado; parece realmente un ser de ultratumba esta mujer; impone. Además aquí esta bien acompañada por George Ardisson, en el papel de villano malísimo. En general ninguno de los intérpretes desentona.

* En cuanto a la ambientación, me esperaba la típica neblinosa, sobria y sombría, que en parte heredará el giallo posterior; alejada del goticismo confitado habitual de la Hammer, y de su ocasional exotismo pueril; lo que no esperaba es que me fuese a gustar tanto como para remarcarla. La austeridad del microcosmos pseudomedieval recreado, con ese goticismo frío y solemne, pese a la modestia de los decorados, brinda un buen puñado de magnificas escenas bien imponentes: todo el inicio del film, con la bruja conducida a la hoguera, y su quema; la imagen de su hija (Bárbara Steele) junto a la pira, postrada de hinojos ante las cenizas, jurando venganza, impotente (quien pudiese hacerse con un poster de esa imagen...); la irrupción de esta última en la boda del príncipe, como la tempestad colándose en el alma de uno; y más. Hay escenas me han impactado tanto como algunas de las imborrables del cine de terror mudo de principios de siglo.
Por cierto, fuera de esto, atentos al cabezazo que creo se da con el dintel de la puerta de la celda uno de los guardias cuando entra al calabozo a por la bruja.

* Respecto a la historia, esta se aleja del romanticismo bastante común en el cine gótico, así como de sus también habituales desvaríos filosóficos; no digo que sea una virtud, pero a veces a uno le apetece enfrentarse a un relato del goticismo descarnado de antaño; de hecho considero que esta película es más fiel al espíritu de la vieja literatura gótica (Walpole, Lewis, ...) que muchas películas del género, incluso las basadas en esas obras; siempre salvando lenguajes y distancias. Estamos ante una historia de odios, venganzas y crueldad en tiempos de peste y caza de brujas; una historia que con las licencias modernas daría mucho juego. Aparte de esto, la trama en sí me ha parecido interesante, bien articulada y consistente; siempre perdonando los elementos fantásticos más o menos estrambóticos, pues no son más de un par, y teniendo en cuenta que la película tiene 40 años.

* Resulta extraño, viendo una película de un goticismo tan solemne, a la vez que frío y sobrio, que es del 64, pero que podía haber sido rodada veinte o treinta años antes, ... resulta extraño digo, pensar que en una década veremos aparecer a los Hooper, Carpenter, o a los clásicos del giallo-terror italiano.

* Lo dicho, goticismo de espíritu añejo, con una puesta en escena y ambientación modesta pero imponentemente oscura... y bueno, Bárbara Steele; a mi me basta.

No hay comentarios: